La Sociedad Agrícola de Biobío (Socabio) y CMPC desarrollan en conjunto un plan de reconstrucción y reactivación para aquellos agricultores de la zona sur del país que fueron afectados por los incendios forestales de febrero pasado.

De acuerdo con las cifras reportadas por el Ministerio de Agricultura y la Conaf, la temporada de incendios forestales terminada a fines de mayo dejó más de 431 mil hectáreas consumidas por las llamas a lo largo de todo el país. De ese total, casi el 70% correspondió a territorios en las regiones del Biobío y La Araucanía. Ambas regiones fueron las más afectadas por los casi siete mil incendios que se registraron.

Omar Jara, de la comunidad indígena Alhueleumu de Mulchén, cuenta que donde vive 19 casas fueron consumidas por las llamas además de una decena de hectáreas. “Yo perdí alrededor de siete hectáreas por las llamas, además de lamentar también la pérdida de algunos animales que no pudimos rescatar”, cuenta el agricultor del Biobío.

Es por esta razón que CMPC, en colaboración con la Sociedad Agrícola del Biobío (Socabio) crearon un programa que busca brindar un apoyo a 300 agricultores afectados por estos eventos para que puedan recuperar todo lo que perdieron y retomar sus actividades productivas.

El programa, que consta de cuatro iniciativas que buscan cubrir las diferentes necesidades de los agricultores afectados, se está implementando en las comunas de Los Ángeles, Mulchén, Nacimiento, Santa Juana, Yumbel en el Biobío y Collipulli, Lumaco y Renaico en La Araucanía, zonas donde los incendios causaron enormes daños.

La primera, y más avanzada, consiste en la habilitación de una hectárea de pradera o de cultivo de trigo para cada beneficiario. Para esto, se proporcionaron todas las semillas, fertilizantes e insumos necesarios para el establecimiento de estas áreas, incluyendo la preparación del suelo y la siembra del cultivo.

La segunda iniciativa es la donación de invernaderos para los agricultores. Estos serán de 36 metros cuadrados cada uno, se entregarán completamente armados en las parcelas de cada beneficiario e incluirán también semillas de hortalizas y fertilizantes.

“Yo no tenía idea de esta ayuda, me tomó por sorpresa cuando un día me llamaron para contarme que estaba nombrado para un proyecto de ayuda. Me lo tomé con sorpresa y muy agradecido, porque es una gran ayuda para uno como campesino”, cuenta Egidio Monsalve, agricultor del sector de Palo Blanco de Lumaco, Región de La Araucanía.

Monsalve agrega que “la ayuda se trata de una empastada, vienen muchas semillas integradas además de fertilizante, yo prácticamente no puse nada, solo mi trabajo. Esto es muy importante para uno, porque acá se hicieron incendios sumamente grandes”.

La tercera iniciativa, que será puesta en marcha luego de la instalación de los invernaderos, tiene que ver con la construcción de bodegas para que los agricultores puedan almacenar insumos y productos, las que estarán equipadas con materiales como cemento, zinc y madera para garantizar su durabilidad y utilidad.

Por último, la cuarta iniciativa consiste en la donación de gallineros completos para aquellos agricultores que perdieron sus instalaciones en los incendios. Estos contarán con infraestructura, mallas, alimento concentrado para aves y todo lo necesario para que puedan continuar con su actividad avícola.

Bajo el programa, también se entregarán diferentes tipos de especies de plantas –incluyendo pinos, eucalipto y árboles nativos- a los 315 beneficiarios.

“Con esta ayuda que nos llegó puedo tener ahora terrenos de siembra con distintas especies, forraje y otros elementos que me ayudarán con los caballos y bueyes que tengo en mi terreno. Es una ayuda muy grande la que hemos recibido acá”, asegura Omar Jara.

Así, el gerente de Asuntos Corporativos Bosques CMPC, Ignacio Lira, explicó que con esta iniciativa la empresa busca “apoyar de alguna forma a aquellos agricultores que perdieron gran parte de su fuente laboral en los sectores más afectados por los incendios del verano pasado. Son alrededor de 300 familias las que son parte de los distintos planes que hemos dispuesto junto a Socabio y que, esperamos, puedan ser un impulso para que puedan volver a levantarse”.

Por su parte, José Miguel Stegmeier, presidente de Socabio, aseguró que la alianza nace de la larga relación entre la empresa y el gremio, en donde, “los terribles incendios del verano, el desastre que esto significó incluso con la pérdida de vidas humanas y por supuesto con enormes pérdidas materiales, nos hizo reaccionar inmediatamente en conjunto con CMPC, para ir en ayuda de los pequeños agricultores que fueron afectados”.

Del mismo modo, José Bermedo, coordinador del proyecto CMPC-Socabio Reactivación del Mundo Rural, explicó que este nació de una sinergia entre la empresa y el gremio. “La idea fue unir esfuerzo para poder llegar a ayudar a las familias damnificadas con ciertas unidades de apoyo frente a lo que perdieron. Y no son beneficios que a nosotros se nos ocurrieron, sino que partieron de los mismos beneficiarios a quienes les preguntamos en qué ámbitos se vieron más afectados”, agregó.

El programa de reactivación, que comenzó en mayo de este año -y que se espera esté completamente implementado en septiembre- se suma a la donación de 12 mil fardos y cientos de toneladas de afrecho y trigo para alimentar a los animales que CMPC y Socabio realizaron en febrero de este año para evitar mayores pérdidas a nivel productivo.  

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